Llamador de Ángeles

Llamador de Ángeles
Los llamadores de ángeles son una joya creada para mujeres embarazadas. Es una pieza originaria de Indonesia y emite un suave tintineo que calma al bebé a lo largo del embarazo. Se trata de un detalle muy dulce si tienes que hacer un regalo a una futura mamá. Estos son nuestros llamadores de ángeles preferidos, ¿con cuál te quedas?
El llamador de ángeles es un colgante tradicionalmente de plata que se regala a las embarazadas para que el sonido que produce calme al bebé mientras está en la tripa. Se trata de una pequeña bola que emite un pequeño tintineo al moverse. Gracias a un cordón largo, la bola queda justo encima de la tripa, por lo que el sonido llega al bebé y, según cuenta la tradición, le ayuda a relajarse a partir de la semana 19, momento en el que el pequeño ya puede distinguir y familiarizarse con sonidos.

La leyenda del llamador de Ángeles
Cuenta la leyenda que hace miles y miles de años, los humanos vivían junto a sus Ángeles Guías o Ángeles de la Guarda, quienes se encargaban de protegerlos y cuidarlos a cada paso que daban. Sin embargo, por algún motivo,  los Ángeles de la Guarda tuvieron que abandonar a los humanos y mudarse a otro lugar.

Antes de partir, conmovidos por la situación, los Ángeles de la Guarda decidieron mantener una forma de comunicación directa con los humanos, de forma tal que pudieran llamarles si estuvieran en un apuro. Así, les regalaron unos talismanes, unos pequeños colgantes esféricos  que al agitarlos emitían un sonido parecido al de una campanilla.
Los ángeles se despidieron de los humanos y les explicaron que, aunque ya no los volvieran a ver, si se sentían en peligro, desprotegidos o simplemente tristes, sólo necesitaban agitar la esfera, ya que, cuando escuchara su sonido, el Ángel Guía -Ángel Guardián- de cada uno acudiría en su ayuda o compañía.

Los ángeles pusieron una única condición: el colgante sería de uso exclusivo y personal, pues todos tenían un sonido propio y reconocible por cada Ángel Guía -Ángel de la Guarda-, y este ángel no puede ser "prestado" a otra persona. Si se contravenía esta condición, la magia y protección de la esfera desaparecería. También explicaron a los humanos que el mismo colgante podía ser utilizado por una madre y su bebé mientras éste se encuentra en gestación, ya que, en ese estado, ambos comparten un Ángel Guía. Una vez que el bebé hubiera visto la luz, la madre debía decidir si el colgante se utilizaba para su protección o para la de su hijo recién nacido.